martes, 20 de febrero de 2018

LOS FERRANT (II)

Continuando la información sobre la artística familia Ferrant, en la que como vimos se iban alternando los artistas que se dedicaban a la pintura o a la escultura, con predominio de esta última, nos adentramos ahora en la parte de la familia más destacada en el ámbito de la pintura, dirigiéndonos de modo especial a la generación de los hermanos Ferrant Llausás, que florecen en la primera mitad del siglo XIX, dejando para una tercera entrega a Alejandro Ferrant Fischermans, la principal figura de la saga que ya pertenece a la generación siguiente.

Una curiosidad relativa a esta línea familiar es que a partir de algún momento tras su llegada a Madrid incorporan al final de su apellido una "t" por lo que en los documentos que vamos a encontrar se indica el apellido FERRANT. Ello nos permite en muchas ocasiones clarificar las referencias aunque, como es lógico, tanto en la literatura de la época como en la actual encontramos errores debido a la costumbre de heredar los hijos no solo el apellido sino también el nombre de los padres.

LA RAMA FERRANT 

Imágenes: Luis F. Vallés (Arxiu Mas-Institut Amatller) Cayetana Llausás (IPCE) Luis, Fernando y Natalia Boris, Cayetano F. Llausás, Pilar y los Hnos Luis y Alejandro F. Fischermans (Museo del Romanticismo), María Fischermans (Comercio) Alejandro F. Llausás (Desconocido) y Ricardo Bellver (Museo del Prado)
Todos los retratos son de Luis Ferrant Llausás excepto el suyo propio, el de Pilar Ferrant y el de Ricardo Bellver que son de Alejandro Ferrant Fischermans.

Luis [Alejandro?] Ferrant Vallés 
(Barcelona? h.1780 - Madrid, d.1842) 

La información disponible sobre Luis Ferrant Vallés es muy escasa. La primera duda que se nos plantea es su propio nombre ya que existe la referencia de un pequeño retrato cuya fotografía se encuentra en el archivo del Instituto Amatller, realizado por su hijo Luis en 1842 en el que aparece nombrado como "Abuelo Alejandro". Es posible que al igual que todos sus hermanos Luis tuviera un nombre compuesto. (Si nos atenemos a la costumbre de heredar los hijos el nombre del padre, bien podría llamarse Luis Fernando Alejandro, nombres que pondría a sus tres primeros hijos). La identificación que figura manuscrita en la fotografía como "Alejandro" coincide con la referencia al retrato original que se encuentra en el Catálogo de la Exposición de Acuarelas y Aguadas Españolas de 1946En ambas fuentes consta que el retrato se encontraba en la colección del escultor Roberto Chauveau Vasconcel. 
Luis Ferrant. Retrato de su padre (foto). Inscripción: "Abuelo Alejandro" 1842.
Arxiu Mas, Institut Amatller. Barcelona
Reseña del Retrato en el Catálogo de la Exposición de Acuarelas y Aguadas Españolas. (1946) 

Hijo de Joseph Ferrán y Theresa Vallés de Vilafranca del Penedés, Luis, el cabeza de familia de la segunda rama artística de los Ferrant  probablemente fuera el menor de los seis hermanos, el único de quien no ha aparecido su partida de bautismo por lo que no sabemos a ciencia cierta dónde y cuándo nacióMarta de la Fuente en sus Aportaciones documentales sobre una familia de artistas: Los Ferrant, (Revista Goya nº 285, 2001) da a conocer los datos del resto de hermanos que figuran entre los bautizados en la parroquia de Santa María y Santísima Trinidad de Vilafranca del Penedés: Joseph Nicolau, 1870; Joan Joachim, 1772; Theresa Francisca Josepha, 1873; Adrià Félix Père, 1774 y Salvador Antón Pau, 1776.

Cabe pensar que la familia pudiera haberse trasladado a Barcelona pensando en la continuación de los estudios artísticos de los hijos. Existe alguna referencia a que el hermano mayor Joseph era artista  imaginero (Rafols, 1951), y consta que Adrià estudió en la barcelonesa Escola de Dibuix de la Junta de Comerç instalada en la Llotja con cuyo director, el escultor Jaume Folc i Costa, se traslada en 1808 a Mallorca.

En los primeros años del siglo, Luis se había casado con Cayetana Llausás Anguita, y su primer hijo, Luis, nace en Barcelona en 1806. Poco después la familia se traslada a Mallorca junto a la de su hermano mayor, Adriá, por causa de la invasión francesa. Los documentos mallorquines nunca mencionan el nombre de Luis, sin embargo su presencia en la isla no ofrece lugar a dudas ya que en aquel tiempo y lugar nacerán Fernando y Alejandro, su segundo y tercer hijo. 

Aunque no se encuentran noticias específicas sobre el trabajo que realiza Luis en Mallorca, es posible deducir por su actividad posterior en Madrid donde monta una empresa dedicada a la fabricación de marcos dorados, que su especialidad está ligada a la talla y a las molduras. En el retrato mostrado anteriormente, único que conocemos de él, aparece al fondo un capitel corintio, probablemente para ilustrar su oficio de tallista. Su presencia en la isla quizás haya de leerse entre líneas cuando Vicens Furió ("Dels anys que visque a Mallorca l'esculptor Adriá Ferran", 1923) dice que "el taller tuvo gran importancia, llegó a tener 22 hornos en los que trabajaban algunos catalanes".

El taller familiar de los Ferrán en Palma de Mallorca además de un gran número de esculturas produjo piezas de mobiliario y ebanistería y, aunque Furió adjudica genéricamente a L'Adriá todas las obras que allí se realizan sean de escultura o ebanistería, hecho que repiten todos los cronistas posteriores, considero que la especialización de Luis Ferrán en talla de madera, le hace acreedor a ser considerado, al menos en parte, autor de las piezas de mobiliario sin perjuicio de que puedan ser consideradas en su conjunto obras del taller familiar.

Del taller de ebanisteria de los Ferrán salieron toda clase de muebles, mesas, consolas, sofás, pilastras, marcos de caoba, algunos de los cuales se dice fueron vendidos a un anticuario catalán para llevárselos a París. De las piezas realizadas, la más famosa que se conserva es el Llit de la Infanta, una cama estilo imperio que se conoce por ese nombre por haber dormido en ella la infanta Luisa Fernanda, duquesa de Montpensier, durante una visita a Mallorca en 1852. El mueble formaba parte de un conjunto de piezas que fueron encargadas por la familia Morell. Actualmente puede visitarse en el Casal Solleric de Palma de Mallorca. También son innumerables las iglesias que conservan retablos en los que además de las imágenes, la propia estructura había sido diseñada y realizada por los Ferrán.

 
Taller de Adriá Ferrant:  Llit de la Infanta - Consola. Mallorca

A diferencia de su hermano Adrià, que vuelve a instalarse en Barcelona tras el exilio mallorquín, Luis, tras una primera estancia en Barcelona donde nacerá su cuarto hijo, Cayetano, decide trasladarse con su familia a Madrid, lo que permite a su hijo mayor seguir los correspondientes estudios de pintura en la Academia madrileña y donde abrirán una empresa familiar dedicada a la fabricación de molduras y marcos dorados, en la que en su momento trabajarán sus dos hijos menores. Es curioso que su empresa tuvo que ser competencia de la de su sobrino Adriano Ferrán Andrés, que como vimos en la entrada anterior, también instala en Madrid un almacén de molduras doradas para marcos.

Hay constancia de que en 30.12.1841 Luis Ferrant Vallés reside en Madrid, ya que es citado en una carta que desde Roma escribe Federico Madrazo a su padre: "[Luis] Ferrant [Llausás] me ha entregado 50 duros para V., haga el favor de entregarle otros tantos a su padre (por cuenta mía). Aníbal o Ponzano o cualquiera dará a V. razón de donde vive". Por otra parte, su retrato, antes mencionado, data del año 1842, por lo que hay que entender que en esa fecha aún vive. Cabe pensar que la fecha de su fallecimiento fuera próxima a la de su hijo Cayetano (1847) ya que según Ossorio y Bernard (1868) su hijo Luis realizó un único "cuadro para el panteón de su padre y de su hermano Cayetano representando la Fe y la Caridad con varios niños con guirnaldas y teas".

Como hemos comentado Luis Ferrant Cayetana Llausás tienen cuatro hijos; Luis, el mayor, pintor de historia y retratista, Fernando, el segundo, músico y pintor de paisajes. A ambos pintores dedicaremos el resto de la entrada.

El tercer hijo, Alejandro (1814-1847), músico, tallista y dorador, murió prematuramente a la edad de 33 años. Este hermano nos interesa fundamentalmente por haberse casado con María Fischermans, y ser el padre de Alejandro Ferrant Fischermans, la figura más sobresaliente de la saga artística.

Finalmente el menor de los hermanos, Cayetano, nacido en Barcelona tras el retorno del exilio mallorquín, también se dedica a la talla y al dorado figurando en diversas ocasiones en prensa como titular de la empresa familiar de molduras doradas ubicada en el número 14 de la calle Carretas y en 1951 anuncia su traslado a la calle de la Magdalena, 4 (Diario de Avisos. Madrid, 25 de marzo de 1851). Ese mismo año es nombrado Dorador honorario de Cámara de Isabel II (Archivo de Palacio 16913/28). Se casó con la hermana de su cuñada, Ramona Fischermans quien tras la muerte de Cayetano, en 1865, volvió a casarse con Francisco Moya, teniente coronel de la Guardia Civil, que probablemente influyera en que su hijo Cayetano entrara a servir en el Cuerpo siguiendo los pasos de su padrastro.

LOS RETRATOS DE LOS 4 HERMANOS 

Conocemos las imágenes de los cuatro hermanos Ferrant Llausás, gracias al pincel de Luis, excepto su propio retrato que en su momento será pintado por su sobrino Alejandro en 1864. Los retratos de los dos hermanos mayores, Luis y Fernando son bien conocidos ya que cuelgan desde hace años de las paredes del Museo del Romanticismo.
Retrato de Luis Ferrant Llausás pintado por su sobrino Alejandro en 1864. MROM

De Fernando el Museo del Romanticismo conserva dos retratos pintados por su hermano Luis,  uno, según la información del museo, fue realizado juntamente con el de su esposa, probablemente el año 1848, con ocasión de su boda; el segundo, que el Museo fecha en 1845 ya que en la exposición de obras presentadas ese año se describe un retrato de esas características, muestra al pintor con un aspecto que en la época sería considerado "un elegante" por su porte, su vestimenta y en general por su cuidado aspecto.
Retrato de Fernando Ferrant Llausás pintado por su hermano Luis H.1845. MROM

Menos conocidos son los retratos de los dos hermanos menores. Del tercer hermano, Alejandro, nos ha costado encontrar una imagen hasta dar con la referencia que figura en el Catálogo de la Exposición de Retratos Ejemplares celebrada en el Museo de Arte Moderno en 1946 con el título Retrato de su hermano Alejandro  realizado por Luis Ferrant. Se trata de un interesante retrato, quizás de los mejores del ámbito familiar, por lo que en su momento tuvo la consideración de "retrato ejemplar" para la exposición mencionada. Desconozco su actual paradero que probablemente sea una colección particular.
Retrato de Alejandro Ferrant Llausás pintado por su hermano Luis. Col particular
(Imagen: La pintura del siglo XIX de Ernesto Ballesteros).

En cuanto al menor de los hermanos, Cayetano, he podido identificar su imagen en un retrato a la acuarela realizado por Luis Ferrant, firmado y fechado, que se expone en el Museo del Romanticismo y que hasta ahora figuraba como Caballero desconocido.

Retrato de Cayetano Ferrant Llausás pintado por su hermano Luis, 1839 MROM

La identificación ha sido posible gracias a una fotografía que conserva el Instituto Amatller de un Retrato a la acuarela realizado por Luis Ferrant en 1842, el mismo año que el de su padre, con la inscripción "Cayetano, padre". El retrato figura en el Catálogo de la Exposición de Acuarelas y Aguadas Españolas  de la Sociedad Española de Amigos del Arte (1946), aparece firmado y fechado: Luis Ferrant 1842 (el catálogo indica por error 1862). La similitud  de ambas imágenes realizadas con una diferencia de tres años entre ellas, me permite poder afirmar sin lugar a dudas que el Retrato de Caballero de Luis Ferrant que se encuentra en el Museo del Romanticismo con número de inventario CE1273, representa a Cayetano Ferrant Llausás, hermano menor del pintor, fallecido en 1847.

Luis Ferrant. Retrato de Cayetano Ferrant Llausás (foto). 
Arxiu Mas, Institut Amatller. Barcelona
Reseña de la obra en el Catálogo de la Exposición de Acuarelas y Aguadas Españolas. 1946 

La distancia de edad entre Luis, el mayor, y Cayetano, el menor, debía ser grande, de unos quince años, por ello conocemos referencias de retratos realizados por el pintor de su hermano siendo niño, como el Retrato en óvalo de Cayetano niño que figura como obra de Luis Ferrant en el Catálogo de la Exposición de Retratos de Niño en España (1925).


LUIS FERRANT LLAUSÁS 
(Barcelona 1806-Madrid 1868)

Fotografía de Luis Ferrant Llausás, 
del Catálogo de la Exposición "Alejandro y Luis Ferrant" (1926)

Nacido en Barcelona en 1806, Luis es el primogénito de Luis FerrantCayetana Llausás, En 1808 se traslada con su familia a la isla de Mallorca en el periodo de la invasión francesa de donde vuelven a Barcelona hacia 1821, pero quizás a causa de los intereses artísticos de los hijos deciden desplazarse a Madrid donde Luis va a estudiar pintura en la Academia de San Fernando en la que cursará sus estudios desde 1823 de la mano del pintor Juan Antonio de Ribera. En la Academia coincide con Federico Madrazo y con Carlos Luis Ribera y Fieve; con éste último competirá al final de sus estudios, en 1831, en un concurso de la Academia madrileña, en el que Ribera, sin haber cumplido los dieciséis años, vencerá a pintores consagrados como Gutiérrez de la Vega, Esquivel, Alenza y el propio Ferrant.

En la Academia conoce al Infante Sebastián Gabriel de Borbón, gran aficionado a la pintura,  con quien entabla una duradera relación que va a ser fructífera para ambas partes. En 1835 recibió una pensión de diez mil reales del infante para estudiar en Roma, donde va residir casi diez años compartiendo durante los primeros años la pensión con su hermano Fernando. Allí volverá a coincidir con Federico Madrazo quien entre 1839 y 1842 disfrutó de una beca de la Academia para la continuación de sus estudios. En las cartas que Madrazo escribe a su padre desde Roma, comenta a menudo su relación con los hermanos Ferrant, a quienes, por ejemplo, invita al bautizo de su hijo (Carta del 25.3.1840), y especialmente menciona a Luis por su relación con el Infante Sebastián Gabriel, de quien dice estar aprendiendo a pintar "todo el día metido en casa de Luis Ferrant, no piensa más que en pintar". (Carta de Roma de 3.12.1839. Epistolario de Federico Madrazo, t.1 MNP, 1994).

En 1842 siguiendo a su protector se traslada a Nápoles y ese mismo año el rey Fernando II le nombra miembro de la L’Accademia di Belle Arti napolitana. Para entonces ya había realizado diversos retratos del Infante Sebastián Gabriel como el del Museo del Romanticismo, adoptando una pose que años más tarde debió inspirar a su sobrino Alejandro para realizar el retrato de su tío que hemos visto anteriormente.
Luis Ferrant Llausás. Retrato del Infante Sebastián Gabriel. 1839 MROM
Donación de la duquesa de Dúrcal 1965

En 1848 se casa en Roma con su cuñada María Fischermans Casano que había quedado viuda tras la prematura muerte de Alejandro Ferrant [+1847] haciéndose cargo de sus dos hijos, Luis que fallece de corta edad y Alejandro que seguirá sus pasos en la pintura, y para el que se convierte en padre, tutor y maestro. De este nuevo matrimonio nacerá una hija, Pilar, que con el tiempo se casará con el escultor Fernando Bellver y Ramón. Ella morirá joven (1880) con ocasión del nacimiento de su segundo hijo, también llamado Alejandro.

De vuelta a España Luis Ferrant recibe los honores de pintor de cámara de Isabel II y de su esposo Francisco de Asís y es nombrado profesor ayudante de estudios elementales en la Academia de Bellas Artes madrileña, ascendiendo a supernumerario en 1857 y consiguiendo cuatro años después por oposición la plaza de profesor en la Escuela Superior de Pintura. Perteneció a la Academia de Bellas Artes de San Fernando y a la de Arqueología y Geología del Príncipe Alfonso.

La prensa de la época le trataba con consideración y no escatimaba los elogios a las obras que presentaba a exposición:

     "...Pero pasemos adelante. Aquí hay retratos en óvalos hechos por el señor Ferrant; este es de su hermano, á quien conozco, y por cierto está muy parecido y bien ejecutado... Estotro es de su cuñada en traje negro: también tiene muy buena entonación; el parecido es exacto y presenta toda la gracia del original. Aqui hay otro cuadrito del mismo señor D. Luis Ferrant: miren ustedes qué caballo y qué palafrenero tan bien hechos: ahí se vé gusto en la ejecución y mucha inteligencia; el fondo y colorido son agradables." (Madrid 4 de octubre de 1848 Don Circunstancias. Exposición de Pinturas).
Luis Ferrant. Palafrenero. PN. Palacio de Aranjuez

Su actividad pictórica es muy abundante, como pintor honorario de cámara tiene la posibilidad de pintar a casi toda la familia real, además de realizar diversas obras que en la actualidad adornan el Palacio Real de Aranjuez y otros Reales Sitios.

La relación con el Infante Sebastián Gabriel de Borbón para quien será profesor y amigo, como hemos comentado, fue fundamental en su vida. De él recibirá múltiples encargos, le retratará al menos en cinco ocasiones y continuará a su servicio cuando este retorne a España en 1857 después de su exilio provocado por su apoyo a la causa carlista.

En la importante colección de pintura del Infante Sebastián que conocemos por los diferentes catálogos que de ella se realizaron y sobre todo por el que fue realizado a su muerte en 1875 por su viuda Mª Cristina de Borbón, en el que se recogen todos los cuadros existentes en Villa Labordette, su residencia en Pau (Francia), en el que abundan las pinturas realizadas por los Ferrant, alrededor de cincuenta obras, entre las que se encuentran algunos paisajes de Fernando, un par de obras de su sobrino Alejandro y la mayor parte se debe a los pinceles de Luis, aunque muchas de ellas solo se identifican con el apellido Ferrant.


Luis Ferrant. Retrato de Velázquez. Dos árabes. PN. Palacio de la Quinta 

De acuerdo con la información que Carmen Díaz Gallegos aporta en el artículo sobre los Ferrant publicado en 1982 (Revista Reales Sitios nº 71), en 1851 Luis recibe el encargo de pintar una serie de cinco obras de misericordia: Dar de comer al hambriento, Dar posada al peregrino, Visitar a los enfermos, Vestir al desnudo y Enterrar a los muertos, obras que realiza a lo largo de los tres años siguientes y presenta en sucesivas exposiciones, que hoy se encuentran en distintos palacios reales. En relación con estas obras, recientemente ha sido vendido por Alcalá Subastas un Álbum de láminas  perteneciente al Infante Sebastián Gabriel en el que figuran, sin identificar a su autor, tres dibujos a lápiz negro y otro coloreado, que son los bocetos de tres de las obras de misericordia mencionadas.

Luis Ferrant. Dar posada al peregrino. Papel de calco. 
Album Infante Sebastián Gabriel. Comercio.2016
Luis Ferrant. Dar posada al peregrino. Aguadas de colores y gouache sobre papel. 
Album Infante Sebastián Gabriel. Comercio. 2016.
Luis Ferrant. Dar posada al peregrino. 1851. PN. Palacio de Aranjuez

Quizás lo más interesante de la obra que nos ha dejado Luis Ferrant proviene de su actividad como retratista tanto de personajes de la época como de su propia familia, en la que probablemente consigue sus mejores logros, como hemos visto anteriormente en los retratos de sus hermanos. Si nos fijamos en los retratos infantiles de su entorno familiar encontraremos algunos de los más interesantes como el famoso Retrato de sus sobrinos Luis y Alejandro, del Museo del Romanticismo. En el mismo Museo se encuentra el de su sobrino Alejandro adolescente o el retrato de una niña que, aunque el Museo no la identifica, bien pudiera tratarse de su única hija, Pilar.
 
Luis Ferrant. Retrato de sus sobrinos Luis y Alejandro (1851) Retrato de su sobrino Alejandro (1858) y Retrato de niña -probablemente su hija Pilar (1863). Museo del Romanticismo

La posibilidad de que este último retrato sea el de su hija Pilar se evidencia en el extraordinario parecido físico entre los hermanos retratados.
Luis ferrant Llausás. Detalle de los retratos anteriores

Retrata a otros miembros de su familia, entre los que cabe destacar el Retrato de su cuñada, la que posteriormente será su esposa, María Fischermans Casano. 


Luis Ferrant. Retrato de María Fischermans  Casano (Col. part.)

Tambien realiza retratos dibujados o coloreados de los que hay muestra en diversos museos y colecciones. Entre ellos he querido destacar por ser el último que ha llegado a mi conocimiento, el del Cardenal Antonelli, hombre fuerte del Papa Pío IX, que se vendió recientemente formando parte del anteriormente mencionado Álbum del Infante Sebastián Gabriel de Borbón, aunque en él figura con el sorprendente título de "Caballero con kippa"

Luis Ferrant.  Retrato del Cardenal Giacomo Antonelli. h.1840 
Firmado: "L.F." comercio. 2016


OTROS RETRATOS

 Isabel Aragón, 1854, MNP; Caballero,1853; López Ballesteros, 1855, RAH 

Lopez Quilez Barón de Lajoyosa. 1852, RAH; Dama, 1855 (Ramona Fischermans?); Arquitecto Celles RABASJ



FERNANDO FERRANT LLAUSÁS 
(Palma de Mallorca 1810 - El Escorial 1856)
Detalle del retrato de Fernando Ferrant Llausás pintado por su hermano Luis. H.1844. MROM.Madrid

Fernando Ferrant Llausás, nació en Palma de Mallorca en 1810 durante el exilio familiar por causa de la invasión francesa; hacia 1821 la familia vuelve a Barcelona pero al poco tiempo deciden instalarse en Madrid que es donde Fernando realizará sus estudios. Aunque su primera dedicación artística fue la música, mas tarde se inició en la pintura formándose tardíamente en la Academia de Bellas Artes madrileña y gracias al apoyo de su hermano completó su formación en Italia, compartiendo con él la beca que le había asignado el infante Sebastián Gabriel. En Roma permanecerá algo más de tres años, dos en Roma en compañía de su hermano y un tercero sólo tras la partida de Luis a Nápoles acompañando al Infante. En 1843 se encuentra de vuelta en España donde se da a conocer como pintor de paisajes participando en las Exposiciones que se celebran en la Academia de San Fernando desde ese mismo año hasta 1851, también concurrió a la Universal de París de 1855 y a la Nacional de 1856, obteniendo generalmente una buena acogida y comentarios elogiosos en la prensa.

Casado con Natalia Boris, probablemente de familia francesa afincada en Madrid, ya que a veces se refieren a ella como "la francesita" o "madama", era una mujer de refinada cultura que escribe prosa y poesía que es publicada en revistas y declama en sus reuniones artístico-sociales. Fernando nunca llegó a abandonar del todo la música pues el matrimonio participaba y promovía reuniones y actuaciones líricas que tenían amplia repercusión en los ecos de sociedad de la prensa de la época.

              "Concierto en el Real Palacio. El sábado por la noche tuvo lugar en el regio alcázar un concierto... 3. Dúo de la Parisina, cantado por S. M. la reina Madre y el señor Ferrant…" (La España 6/3/1849, nº 274, p.4.)

                "Brillante y animadisimo estuvo el primer concierto celebrado, según anunciamos, la noche del lunes último, en casa del pintor de cámara Sr. D. Fernando Ferrant." (La Época. Viernes 21 de octubre 1853)

                   "El lunes volvió a abrir al público sus salones el señor don Fernando Ferrant, dando el primer concierto de la temporada que fue brillantísimo. Las piezas que se cantaron fueron todas escogidas y muy bien ejecutadas. ... La señora de la casa [Natalia Boris de Ferrant] y doña Ángela Grassi leyeron dos bellas composiciones poéticas llenas de los más brillantes y sentidos pensamientos. El concierto se concluyó a la una, retirándonos muy complacidos de lo bien que salió la función, y agradecidos a la notoria amabilidad de los señores de Ferrant, por los deliciosos ratos que nos hicieron pasar."
Correo de Teatros. Jueves 28 de octubre de 1852. 

Los retratos de ambos cónyuges pintados por su hermano Luis se exponen en la actualidad en el Museo Nacional del Romanticismo.

Detalle de los retratos de Natalia  Boris y Fernando Ferrant. 1848. MROM

En 1848 ingresa como académico de número en la vacante de Bartolomé Montalvo en la Academia de San Fernando tomando posesión de su plaza en un acto que por vez primera se realiza leyendo un discurso de ingreso que versaba sobre la pintura de paisaje. Al año siguiente fue nombrado profesor de pintura del rey Francisco de Asís, con un sueldo anual de 12.000 reales, para quien pintó una serie de paisajes para su residencia en el palacio de Riofrío. En 1855 gana por oposición el puesto de profesor de la Real Academia y en la Escuela de Caminos, sucediendo en ambos puestos al paisajista Genaro Pérez Villaamil. (Para más información sobre este tema ver "Paisajistas en la Escuel de Caminos" de este blog.)

Fernando Ferrant muere en mayo de 1856, en su partida de defunción se indica como causa el cólera, aunque en la prensa se habla de tifus, en la localidad madrileña de el Escorial  a los 46 años.
                     "Las bellas artes acaban de experimentar una pérdida dolorosa en uno de sus hijos más dignos y esclarecidos. El día 21 del corriente falleció víctima del tifus, en el real sitio de San Lorenzo del Escorial, el distinguido pintor de cámara, y maestro de S. M. el Rey, don Fernando Ferrant. El señor Ferrant sobresalía especialmente como excelente paisajista..."
El Clamor público. 26/8/1856, página 3.

El matrimonio había tenido tres hijos, Francisco de Asís, Matilde y Enrique de quienes desconocemos si tuvieron continuidad ya que a la muerte de su madre, en la esquela que se publicó en La Correspondencia de España (7.3.1896) no se mencionan nietos. Por otra parte sabemos que una gran de las obras de su padre de la herencia familiar fueron donadas a distintas instituciones. Por su parte, su viuda Natalia Boris, años después volvió a casarse con el profesor de canto Antonio Oliveres, tenor de la Real Capilla de S. M. la reina Isabel II.
      
Su obra
Una de las sorpresas derivadas de la búsqueda de obras de Fernando Ferrant ha sido su abundancia. Hasta ahora era conocido por un número limitado de obras, pero la realidad es que  se conserva un gran nùmero de pinturas, fundamentalmente paisajes, en museos públicos sin que hasta ahora hayan tenido apenas trascendencia.

El Museo del Prado, conserva una única obra de este pintor, un País  agostado y una torada pastando en un monte, una obra de madurez que figuró en la Exposición Nacional de 1856.

Fernando Ferrant. País agostado y una torada pastando en un monte. 1854 MNP

La madrileña Academia de Bellas Artes de San Fernando posee un Paisaje que probablemente sea una obra temprana.
Fernando Ferrant. Paisaje. RABASF

El resto de las obras que hasta ahora conocíamos eran las pertenecientes a Patrimonio Nacional que cuenta con veintitrés obras de este pintor aunque solamente hemos tenido acceso a las que reproduce Carmen Díaz Gallegos en el artículo de la revista Reales Sitios mencionada, pues han sido infructuosos todos los intentos de contacto con el servicio fotográfico de Patrimonio para obtener las imágenes de las obras por ellos conservadas relativas a ambos hermanos pintores y tampoco se permite fotografiar las que se muestran en algunos de los palacios.

Entre las obras que destaca la revista reproducimos por su temática original el detalle de Baile en el Paseo por ser de las pocas obras de este artista en la que aparece un conjunto de personajes en el madrileño paseo del Prado;

Fernando Ferrant. Detalle de Baile en el Paseo. Palacio Real Madrid

El Paisaje con cascada, es por el contrario una de las más prototípicas del autor que suele representar accidentes de la naturaleza de gran belleza y vistosidad.
Fernando Ferrant. Paisaje con Cascada. Palacio Real de Aranjuez

 Finalmente se muestra el Paisaje con lago y ermita en ruinas en el que podemos ver otro de los estilos trabajados por el autor, en el que se mezcla lo real con lo imaginario.
Fernando Ferrant. Paisaje con lago y ermita en ruinas. Palacio de San Ildefonso.

El pintor Fernando Ferrant Llausás y el Museo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife

Quizás el capítulo más novedoso de esta entrada es el que se refiere a las obras de Fernando Ferrant  Llausás en el Museo Municipal de Santa Cruz de Tenerife. La referencia de un cuadro de este pintor que aparece en una Guia de 1991, me llevó a ponerme en contacto con el Museo para saber algo más sobre la obra. Por la directora del Museo, Carmen Duque, a quien desde aquí agradezco las informaciones que me ha ido facilitando he podido saber de la amplia presencia de obra de este pintor y la historia de su entrada en el Museo de Tenerife que considero de interés compartir.

La entrada inicial de obras de Fernando Ferrant en el museo tinerfeño está ligada a su nacimiento y en concreto se relaciona con uno de sus promotores, Pedro Tarquis, pintor que había sido alumno de Ferrant en la Academia madrileña de Bellas Artes y que en 1870 se traslada a Tenerife donde se casará y fijará su residencia.

Pedro Tarquis Soria. Foto Muñoz. Gaviño de Franchy, Editores

Hacia 1900 junto con Teodomiro Robayna promovió la creación de un Museo de Bellas Artes para la ciudad tinerfeña para lo cual pidió a pintores amigos que colaboraran con obra para alcanzar este logro. De este modo se dirigió también a Matilde Ferrant Boris hija de su malogrado profesor, Fernando Ferrant, pidiéndoles algunos cuadros. El proyecto culminó con éxito al encontrar respuesta y colaboración entre la mayoría de los artistas y amigos que donaron obras. En ese primer momento recibieron de los Ferrant cuatro obras "bocetos de unos que se conservan en los reales Sitios de Aranjuez y el Pardo" realizados en su momento para el rey consorte Francisco de Asís.  Estas cuatro obras figuraron en la primera exposición del Museo que tuvo lugar en 1900.

F. Ferrant. Cascadilla de Tívoli. 1838. Italia. MBA S.C.de Tenerife. Foto E.Cano

Posteriormente  recibió el Museo nuevas donaciones de obras de Fernando Ferrant, al menos en dos ocasiones, en 1903 y en 1928, con las que el Museo de Santa Cruz ha alcanzado la cifra de sesenta y siete obras de este pintor, la gran mayoría paisajes, algunos de su primera etapa italiana y gran parte realizados en su última etapa en los alrededores de Madrid, incluyendo algunos interiores de edificios de Toledo realizados en una probable estancia en dicha ciudad.

Las primeras obras de Fernando Ferrant como paisajista dejan traslucir la influencia de los Nazarenos alemanes con los que coincidió en Roma, en ese tiempo sus obras se caracterizan por un cierto aire melancólico, pero tras su regreso a España va evolucionado hacia un estilo más natural con el uso de colores cálidos aunque sin abandonar una cierta idealización y poesía que posiblemente sea inseparable de su carácter. A menudo ha recibido críticas que ponen en evidencia la falta de verdad o de realidad de sus obras aunque pienso que no se trata de un defecto sino de un efecto deseado ya que nunca abandona del todo una cierta composición romántica.

En la actualidad solo una obra de este pintor se encuentra expuesta en la escalera del Museo.

F. Ferrant. Paisaje. Expuesto en  MBA S.C.de Tenerife. Foto E.Cano

Otro grupo de obras puede verse en el almacén visitable de que dispone el Museo. No obstante la mayor parte se encuentra en almacén no visitable y finalmente algunos cuelgan en despachos del ayuntamiento. Lo que constituye una muy escasa presencia para obra tan abundante y tan generosamente donada.

Tiempos mejores ha conocido la presencia de este pintor en el museo tinerfeño ya que en 1997 se llevó a cabo una exposición monográfica con el título Fernando Ferrant, una visión del Paisaje,  en la que se presentaron 32 obras, algunas de las cuales se incluyeron en el catálogo que se editó al efecto. 

Fernando Ferrant. Dos Paisajes de su etapa italiana, a  la izq. el Puente de Gragnano. M.B.A Santa Cruz de Tenerife
Fernando Ferrant.  Dos Paisajes.  M.B.A Santa Cruz de Tenerife
Fernando Ferrant. Claustro de San Juan de los Reyes, 1844. M.B.A Santa Cruz de Tenerife

Aunque materialmente no sea posible ver el conjunto de la obra de Fernando Ferrant Llausás las  imágenes extraídas del Catálogo de la Exposición mencionada son una buena muestra del estilo y la evolución del pintor.

 Antiguas cartelas de las obras en el almacén visitable del MBA de Santa Cruz de Tenerife. Foto E.Cano.
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Aspecto del almacén visitable del MBA de Santa Cruz de Tenerife. Foto E.Cano.

viernes, 29 de diciembre de 2017

FORTUNY EN EL PRADO: EL BUSTO DE GEMITO

[Artículo de Emiliano Cano Díaz, diciembre 2017]

La actual exposición del Museo del Prado sobre Mariano Fortuny y Marsal es una ocasión única para ver obras casi siempre ocultas en los almacenes de los museos: dibujos, grabados, acuarelas (¡qué acuarelas!) y también los retratos escultóricos que le hicieron a Fortuny. Sobre uno de ellos intentaré poner aquí en orden algunas ideas, por escrito, que es la mejor manera de resolver un rompecabezas.

Busto de Fortuny por Vincenzo Gemito. 1874. MNP

El busto de Fortuny realizado por Vincenzo Gemito (1852-1929) en Portici al final del verano de 1874 nos da la bienvenida a la entrada de la exposición, y lo primero que sorprende en él es su tamaño, mayor que el natural, y el semblante sereno, casi impávido del artista. En la ficha del catálogo, escrita por Leticia Azcue, se especifica que fue realizado por un joven Gemito «a petición del propio pintor», basándose en una vaga afirmación del hijo de Fortuny del año 1924 dada a conocer por la investigadora Eugenia Querci: «mio padre faceva fare dal Gemito il suo ritratto e quello di mia sorella». Sin embargo el hijo de FortunyMariano Fortuny y Madrazo– tenía solamente tres años en 1874, por lo que no constituye un testimonio de primera mano para este asunto, y de hecho en esa misma carta de 1924 dirigida a Ugo Ojetti comete una equivocación que ha pasado desapercibida, afirmando que Fortuny había comprado en Nápoles ese verano de 1874 otro busto de Gemito:
Quando nel 1874 eravamo a Portici nella Villa Arata mio padre andava spesso a Napoli. Un giorno tornò contentissimo per aver trovato un bellissimo busto di uno scultore che non conosceva. Era la testa di pescatore (con capello) che acquistò da un antiquario di Napoli.
En las fotos del estudio romano de Fortuny realizadas a finales de 1873 o principios de 1874 aparece ya la cabeza del pescador, por lo que sin duda este busto había sido adquirido por Fortuny con anterioridad a la estancia en Portici.

Cabeza de pescador, por Gemito
La cabeza del pescador en el estudio de Mariano Fortuny en Villa Martinori, Roma. c.1873/74 (Detalle y vista general)

Así, volviendo a quién tuvo la iniciativa para realizar el busto de Fortuny, considero más fiable atender a las propias palabras del retratado. Escribe Fortuny padre a su amigo Goyena desde Portici el 13 de octubre de 1874:
Un muchacho napolitano, de mucho talento pero bohemio, se ha empeñado en hacer mi busto, bastante bien, y como me carga mi efigie, la destino para nido de pájaros cuando tenga mi estudio en Sevilla, y le mando un croquis para encabezar la carta.
Según otra carta, esta vez de Ricardo de Madrazo (cuñado de Fortuny) a su padre Federico, el 11 de septiembre de 1874 Gemito estaba «haciendo el busto de la nena» –María Luisa, la primogénita de Fortuny–, y «lo lleva muy bien, con sentimiento». En esta carta no se menciona el busto de Fortuny, así que éste tuvo que ser realizado después del de la nena, y solo tras haberse «empeñado» Gemito en ello. Con todo, a Fortuny debió gustarle lo suficiente como para dibujarlo varias veces: en la carta a Goyena, y en otros dibujos que regaló a su mujer Cecilia de Madrazo –quien lo regaló a su vez a su padre Federico–, a Domenico Morelli, y a un tal Mallo. (Ver carta de Cecilia de Madrazo a su padre de 12/3/1874, publicada recientemente en el Epistolario del Archivo Madrazo). Se conocen los tres primeros dibujos.

Detalle de la Carta a Goyena (MNAC) / Dibujo regalado a Cecilia de Madrazo (MNAC) / Dibujo  regalado a Morelli en el Museo Diego Aragona Pignatelli Cortes, Nápoles (Reproducido en Querci, 2012)

En diciembre de 1874, pocos días después de la muerte de Fortuny (21/11/1874), Ricardo de Madrazo escribe al pintor Bernardo Ferrándiz, que vivía en Nápoles al igual Gemito: «Haz el favor de meter prisa al escultor Gemito para que mande cuanto antes el busto del pobre Mariano». El busto llegó a Roma y se expuso entre el 21 y el 23 de enero de 1875 en la Exposición de las últimas obras de Mariano Fortuny y Marsal, que tuvo lugar en su taller en Villa Martinori. Estaba colocado en el segundo estante según un documento de Alejandro Ferrant dado a conocer en la exposición de Caixagalicia de 1997: «Busto en tierra cocida por Llémito»

En octubre de 1875, según una carta de Domenico Morelli a Cecilia de Madrazo publicada de nuevo por Eugenia Querci, Gemito estaba inmerso en un ambicioso proceso creativo para el monumento funerario de Fortuny, que sin embargo acabó reducido a una sencilla columna con el busto del pintor. En noviembre de 1878 todavía no había sido instalado el monumento, según cuenta Moja y Bolívar: «Estamos en el cuarto año de su muerte, sin que se alce aún el monumento en honor de Fortuny, a pesar de que éste murió rico». Así, el busto sería probablemente inaugurado en el momento en el que los restos de Fortuny se trasladaron al “Pincetto”, una zona elevada del Cementerio de San Lorenzo, en marzo de 1879, según una crónica de Le Français reproducida ampliamente por la prensa española. En noviembre de 1880 ya hay constancia documental de que el monumento estaba en pie.
Damunt d'una planuria que s'aixeca en forma de petit turó entre un bosch d' creus y de sepulturas 's troba un monument d' modesta apariencia. Una columna de marbre jaspejat de foscos colors sosté l’ busto en bronzo del malaguanyat artista, rodejada d' algunas coronas de semprevivas, penyoras del dolor y deis bons recorts que per ell senten sa familia y sos amichs.
La tomba de 'n Fortuny, por Enrich Serra. Roma, noviembre 1880

Cecilia de Madrazo a los pies del monumento funerario de su esposo. circa 1879

Existen dos modelos del busto de Gemito, como explica Azcue en el catálogo de la exposición del Prado, atendiendo a dos posiciones de la cabeza, una «ligeramente inclinada hacia abajo –como en el bronce colocado sobre la alta columna de la tumba del artista– y otra con la cabeza más recta, una expresión más distante y con los hombros recortados.» Para Azcue el modelo primigenio es el de la cabeza inclinada y los hombros completos, según un busto conservado en el Museo Fortuny de Venecia realizado en terracota (barro cocido), un material que es trabajado en húmedo por el artista y después fijado con calor. El busto del Museo del Prado, en bronce, pertenece al otro modelo de hombros recortados. El resto de bustos –de ambos modelos repartidos en diversas colecciones– son bronces, ceras y escayolas, materiales habituales en las reproducciones a partir de un molde del original, la terracota.

Busto de Fortuny en terracota (Museo Fortuny)

En 1933 los hijos de Fortuny regalaron a la Junta de Museos de Barcelona (actual MNAC) un busto en bronce de Gemito que sigue el modelo de la terracota del Museo Fortuny de Venecia, y en la documentación que se conserva en el museo el hijo de Fortuny afirma: «El busto es de lo mejor que se hizo de escultura en Italia en esa época, es muy superior al que está en Madrid que es reproducido de éste». Y también :«A mi padre le gustaba mucho el busto que conoció en cera y en terra cotta».

La afirmación de Fortuny y Madrazo acerca de la superioridad del busto de Barcelona sobre el de Madrid (el del Museo del Prado) parece tener más que ver con la adulación y la puesta en valor del obsequio que con la realidad, ya que ambos bustos tienen una calidad excelente. En cuanto a que el del Prado es reproducción del de Barcelona, es probable que Fortuny hijo vuelva a estar equivocado en esta ocasión.

Busto de Fortuny en bronce (MNAC) / Busto de Fortuny en bronce (MNP)

Así, y en contra de la opinión general, puede sostenerse la teoría de que el modelo de los hombros recortados se corresponde con un primer estado del busto en barro que realizó Gemito al final del verano de 1874. De no ser así, ¿por qué los dibujos realizados por el propio Fortuny en Portici tienen los hombros recortados, como el busto que se expone en el Prado? 

La comparación entre los perfiles del dibujo del MNAC y el busto del Prado resultan idénticos, con la única salvedad de un ángulo en la parte baja del recorte del hombro, que pudo “enderezarse” en húmedo, como se ve en el dibujo de la carta a Goyena. Por otra parte, el hecho de que Fortuny llegara a conocer una versión de su busto en cera, además de la terracota, indica que de ésta se hubo de sacar muy pronto un primer molde, probablemente aún en el caballete del escultor, con el barro sin cocer. A este primer molde correspondería el modelo del busto del Museo del Prado, que no está firmado.

Dibujo regalado a Cecilia de Madrazo en el MNAC / Busto de Fortuny en bronce (MNP) / Dibujo en la carta a Goyena (MNAC)

Para cocer un busto de barro éste no puede tener la armadura en su interior (una estructura de metal que lo sujeta), y además el barro debe tener un grosor uniforme y óptimo. Así, antes de cocerlo el escultor debe cortar en dos mitades el busto de arriba abajo ayudándose de un cable de acero, retirando la armadura y “ahuecando” el barro sobrante del interior, para finalmente (con pericia) volver a unir las dos mitades sin que quede constancia del corte. Probablemente después de realizar este proceso Gemito decidió completar los hombros del busto, reajustar la inclinación de la cabeza y firmar la pieza. Este es el estado actual que conocemos de la terracota conservada en el Museo Fortuny de Venecia, y de esta terracota (ya cocida) se sacaría un segundo molde que sirvió para fundir el bronce del monumento funerario. (Agradezco al artista Guillermo Berdugo, compañero de estudios en la facultad de Bellas Artes, sus indicaciones sobre los procesos escultóricos y la reflexión conjunta para elaborar la teoría de los dos moldes sacados del mismo barro).

Detalle del hombro derecho de los dos modelos del busto (Museo del Prado y Museo Pau Casals), con rayas horizontales idénticas, y la firma “V Gemito” sólo en el segundo de ellos.

Los detalles en la ejecución de los modelos evidencian un origen común, es decir que parten del mismo  busto en barro, aún con las inevitables diferencias inherentes al proceso de reproducción y a los caprichos del bronce fundido. Sin embargo, la existencia de una doble firma: “V Gemito” en el hombro derecho y en la espalda de la versión “con hombros extendidos”, parece corroborar que esta versión fue realizada con posterioridad a la versión sin firmar. La consistencia de la parte baja de la versión "con hombros recortados" hace lógico que de ésta surgiera la versión liviana con hombros extendidos, y no al revés, y esto siempre que los cambios se hicieran antes de cocer el barro. El proceso de reelaboración de los hombros y del pecho una vez cocida la terracota hubiera supuesto un problema técnico importante, ya que al positivo de trabajo, quizá en escayola, aparte de recortarle los hombros se le tendría que haber adherido barro nuevo en algunas zonas antes de sacar el nuevo molde, cosa bastante extraña, como el hecho poco probable de que se le suprimieran las firmas.

El busto del Prado, idéntico a otro en escayola conservado también en el Museo Fortuny de Venecia, fue fundido en bronce probablemente en 1875 en París por “F. BARBEDIENNE Fondeur”, marca presente en el lateral derecho de ambos bustos. El 11 de diciembre de 1875 Cecilia de Madrazo escribe a su padre: «Me enteraré de lo del busto de Mariano para Soberano o Padró», lo que demuestra que en ese momento ya se hablaba de réplicas. Precisamente Padró realizó una versión del busto de Gemito en hierro con hombros recortados gracias a un ejemplar que le proporcionó Federico de Madrazo, y en abril de 1877 una noticia en prensa aclaraba la procedencia del busto que poseía Madrazo«El busto del insigne Fortuny […] que hemos visto en la casa del Sr. Presidente de la Academia de Bellas Artes [Federico de Madrazo], fue modelado por el escultor napolitano Gemito y luego fundido en bronce, en París.» Así, el modelo que poseía Madrazo se fundió en bronce bastante tiempo antes de que se colocara el modelo de busto con hombros extendidos en el monumento funerario de Fortuny (hacia 1879).

Vista posterior del busto de Fortuny por Vincenzo Gemito. 1874. MNP

El busto del Prado, donado a este museo por Cecilia de Madrazo en una fecha sin concretar probablemente a instancias de su padre, Federico, que era su director, ha sido considerado hasta ahora una segunda versión "inspirada" en los dibujos de Fortuny, cuando en realidad es seguramente el modelo más cercano a lo que vio el pintor en Portici, con el barro todavía húmedo modelado por Gemito. Así, fue el busto el que inspiró los dibujos de Fortuny, y no al revés, y esto a pesar de la “carga” que suponía para el pintor contemplar su propia efigie.

Fuentes:
Azcue, Leticia: "De Gemito a Benlliure. Retratos escultóricos de Marià Fortuny i Marsal en España". RACBASJ. Butlletí XXIII-XXIV, 2009-2010.
"Fortuniana", La Academia. 29/04/1877
Fortuny (1838-1874). Catálogo de la Exposición. Museo del Prado, 2017
M. Fortuny (1838-1874). Catálogo de la Exposición. Fundación Caixa Galicia, 1997
Gutierrez, Ana / Martínez, Pedro J.: Epistolario del Archivo Madrazo en el Museo del Prado..., 2017
Moja y Bolívar, Federico: "Recuerdos artísticos de Roma", La Academia, 30 nov. 1878
Querci, Eugenia: "Gemito, Morelli, Mancini e il soggiorno a Napoli di Mariano Fortuny Marsal (1874)". Storia dell'arte, n.133. 2012
Querci, Eugenia: Tra Parigi, Venezia e Roma: Ignacio Zuloaga, i pittori spagnoli e l'Italia. Tesis Doctoral. UCM. 2014
Serra, Enrich: "La tomba de 'n Fortuny". La Ilustració catalana. 30/11/1880. 
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